
Solo mirando una esquina, solo eso. Pensando en mi pasado real, pensando en mi presente inexistente. Queriendo cortar los hilos de mi vida, el hilo de mi destino.
Solo quería hacerte feliz, nunca lo conseguí, ahora dices que si te hago feliz, eso es inexistente...
Ya no tengo muchas fuerzas, la verdad, así que de poco me sirvió explicar nada. Explicar mi desastrosa inutilidad, explicar (…).
Sin fuerzas para seguir escribiendo...
Desde el primer día todo fue una Dulce introducción al caos. Todo fue una inútil pelea contra la desconfianza hacia mi. Una desconfianza que me hacia esconderme entre dos piedras gigantes, esconderme y ocultar mis gilipolleces...
Sin ganas de escribir... sin ganas de esconderme... y sin ganas de explicar nada...
Tu elijes mi destino, es la mayor decisión que le di a nadie... Inútil exigencia...
Ya lo sabes de sobra, no soy un buen perro...
Ahora ya no quedan cristales en mi casa, los borré todos, para no vernos reflejados juntos... Para no tener que recordar los buenos momentos en el que nos mirábamos juntos en el espejo.
Solo quería pedirte perdón, no soy muy buen perro...
Solo dime que me odias, y ya me iré, lejos, a buscar una perrera donde dormir, donde me sacrifiquen cuando no venga nadie a recogerme.
Solo dime que no me quieres volver a ver y ya no ladraré ni saltare de alegría cuando salgas a fuera, para seguirte, buscando que me acaricies.
Solo dime que quieres que me muera, y bueno... Para eso ya esta la perrera...
Miradme!!! Estoy sufriendo!!! Que porque??? No tengo ni idea...
No hay comentarios:
Publicar un comentario